La fiesta llego a El Plaza gracias a la presencia de Yogui, Technicolor Fabrics y Washed Out en la segunda edición del Converse Rubber Tracks.

El guitarrista de Technicolors Fabrics, fue la primera actuación del gran evento, su proyecto como solista tiene un toque popero que haría bailar a cualquiera; con letras divertidas y pegajosas hizo voltear a varios al escenario, no hubo persona que no notara su presencia.

Cuando toda la alineación de Technicolor Fabrics subió al escenario, el concierto subió por completo su ánimo. La gente bailaba, gritaba y coreaba cada una de las canciones de los tapatíos, su setlist se vio conformado por temas como: Nunca Nada, Ruleta, Nuestro Día y Todo, su pop-electro hacia alzar los brazos del público y el vocalista no perdía la oportunidad de seducir a la audiencia.

Para cerrar con broche de oro, Ernest Greene salió ante sus fans mexicanos para dar uno de los shows más vivos en los últimos meses. El estadounidense acompañado de sus compañeros, tocaron de una manera sobresaliente, rolas como All I Know, You and I & Feel It All Around, quizá fueron las pausas para que el público tomara un respiro, pues en todo el concierto no paraban de bailar y beber, y como si no se tuviera suficiente, Ernest se acercaba a ellos para hacerlos vibrar aún más. Un concierto sin duda con retroalimentación entre fans y artista, de esos pocos que se pueden llegar a dar en un lugar tan espacioso como el Plaza.

El Rubber Tracks Live no defraudo a México, esperemos haya más ediciones con más y mejores bandas, nacionales e internacionales.

Por Yuri Nava

El lado humano de Ximena

¡Por fin! Después de dos noches de discusión por cuál era la ruta más factible para llegar al Plaza Condesa, finalmente llegamos a ver a Washed Out.

El reggae amenizaba la espera de todo el público, al parecer fue una buena técnica, todos estaban tranquilos y con buen sabor de boca que dejo el antecesor Technicolor Fabrics.

El baterista hizo su aparición el en escenario, la gente dejo la palabrería para dar un giro de 45 grados y atestiguar el evento por el que habían estado esperando; desde el inicio Ernest Greene hizo una especial conexión con los individuos que estaban expectantes, no decepcionó, provocando que todos (incluida su servidora) bailaran, cantaran y brincaran al ritmo del característico Chillwave durante todos los sesenta minutos que duró su presentación. Cambiando de canciones del Paracosm al Whitin and Whitout.

Desde los jóvenes que iban acompañando a su fanatico-novia con cara de “que hago aquí”, hasta chavorucos con toda la pinta hipster (para quedar a doc con el lugar claro está) que se sabían y coreaban cada una de las canciones aun con más entusiasmo que el público más joven. De repente a un chavo a lado mio, lo jala el empleado de seguridad por andar fumando marihuana dentro del recinto, al parecer la buena ondaWashed Outera”les pego a todos, ya que me percaté que el incidente no pasó a mayores.

Ya para el final todos los clase medieros, los fresas, los wanna be y los extranjeros se volvieron uno solo, con intercambio de miradas y cantando al unísono “I tall feels right”; el estadounidense originario de Georgia se llevó la ovación del público; ya para salir y con las luces encendidas ya solo me quedó decir: barbas, barbas everywhere.

Por Ximena Arroyo

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